Que es la Fibromialgia

                   La fibromialgia


¿Qué es la fibromialgia?


La Fibromialgia es una afección crónica en la que el dolor persiste, generalmente sin cambios, a lo largo de muchos años y que además produce un gran impacto sobre la calidad de vida, capacidad funcional, estado emocional y relaciones personales.


Los datos más recientes sugieren que en  pacientes con FM existe una alteración de los mecanismos de procesamiento del dolor, probablemente debida a un desequilibrio en ciertas sustancias del sistema nervioso central.


Es una enfermedad crónica. No degenerativa, de etiología desconocida y que afecta principalmente a las partes blandas, es decir, músculos ligamentos y tendones.


¿Cómo se diagnostica?


En 1.992 la O.M.S calificó la Fibromialgia como enfermedad reumatológica, por tanto, el diagnóstico debe hacerse desde la especialidad de reumatología. En la actualidad es el médico de familia quien lleva el seguimiento del enfermo y lo deriva hacia el especialista correspondiente. De forma resumida, se acepta que un paciente sufre fibromialgia si se dan de forma simultánea:


Dolor crónico generalizado durante un periodo superior a 3 meses.

Dolor moderado o intenso al menos en 11 “puntos gatillo” (tender points), de los 18 seleccionados y homologados en el cuerpo humano.

Fatiga

Insomnio

Se basa en la historia del paciente y la exploración física. Aunque puede presentar semejanzas con diversas enfermedades, la diferencia es que La Fibromialgia nos es detectable en pruebas de laboratorio y exploraciones radiológicas, es “invisible”


¿Qué síntomas presenta?


La severidad de los síntomas varía de una persona a otra en función del grado de afectación que sufra el paciente. Además de los 3 mencionados anteriormente, también pueden darse y no siempre coinciden en todos los pacientes:


Anquilosamiento.

Disfunciones articulares.

Problemas Genitourinarios.

Puntos miosfasciales hipersensibles.

Malestar abdominal.

Dolores musculares y del tejido blando.

Desequilibrio.

“Síndrome de piernas inquietas”.

Síntomas alérgicos.

Problemas en la piel.

Polialgias.

Trastornos del Sueño.

Trastornos cognoscitivos y de la orientación.

Cefaleas

Acúfenos

Depresión.

Ansiedad

Fatiga Crónica.

 


Tratamiento


Los principios básicos del tratamiento en estos pacientes son:


El conocimiento que el paciente adquiera sobre su enfermedad.

La terapia psicológica,

El tratamiento farmacológico.

La realización diaria de ejercicio físico moderado.

 


La información presente en esta web no reemplaza la relación médico-paciente.

Recomendamos que  en caso de duda se consulte, siempre, con el médico de referencia.

Insistimos en NO AUTOMEDICARSE,  Lo mejor es seguir el consejo de su médico.

              SFC (Síndrome de Fatiga Crónica)


¿QUÉ ES?


El Síndrome de la Fatiga Crónica- Encefalomielitis Miálgica (SFC-EM) es una enfermedad neuro-endocrino-inmunológica, que implica un importante desarreglo bioquímico, causa una gran fatiga física y mental que no se alivia con descanso y produce, entre otros síntomas: faringitis o amigdalitis y otras infecciones crónicas, nódulos linfáticos sensibles, mialgias, artralgias, cefaleas, alteración del sueño y malestar que persiste más de veinticuatro horas después de un esfuerzo (...)   El impacto de esta enfermedad orgánica, multisistémica, reduce la actividad de la persona entre el 50% y el 80% de la que realizaba antes de enfermar, y se acompaña de una sensación de gripe que no remite, de trastornos importantes de concentración y memoria, dolor en articulaciones y/o músculos, alteraciones del sueño, dolor de garganta, inflamación de ganglios, inestabilidad ortostática (no poder estar de pie y desmayarse con facilidad), sensación febril e intolerancia a la actividad física (que provoca un malestar muy prolongado, de días, semanas o, incluso, meses, tras un esfuerzo). Los problemas de memoria y concentración en el SFC-EM, parecidos a la primera fase del Alzheimer, están causados por la reducción del volumen de sangre en el cerebro.


SÍNTOMAS


Aunque el nombre sugiere simplemente un estado de debilidad, el síndrome de fatiga crónica puede ser una enfermedad grave y conlleva una multitud de síntomas.


El SFC se caracteriza por:


Agotamiento profundo e incapacitante.

Dificultad para concentrarse y deterioro de la memoria inmediata.

Síntomas gripales: dolores articulares y musculares, garganta irritada, dolor de cabeza, ganglios linfáticos doloridos.

Malestar tras el ejercicio: empeoramiento de los síntomas después del ejercicio físico o mental, que se produce pasadas de 12 a 48 horas y que requiere un largo periodo para su recuperación. Es una característica distintiva de la enfermedad.

Los síntomas del SFC son muy variables y su intensidad fluctúa. Esto dificulta el tratamiento y el manejo de la enfermedad por parte del paciente. La mayor parte de los síntomas son invisibles y no provocan un aspecto de persona enferma, lo cual hace difícil para el entorno del enfermo comprender la gran diversidad de efectos debilitantes que el enfermo sufre.

Otros síntomas frecuentemente relatados por los enfermos son:

Pensamiento neblinoso.

Dificultad para encontrar palabras conversando.

Incapacidad para retener o entender leyendo.

Dificultad para el cálculo numérico.

Capacidad de razonamiento disminuida.

Sensación de frío y sudor nocturno.

Vértigo, mareo y sensación de inestabilidad.

Sensibilidad al calor o al frío.

Febrícula o lo contrario, temperatura baja

Ritmo cardiaco irregular.

Intolerancia al alcohol.

Respiración acelerada, sensación de falta de aire.

Entumecimiento, hormigueo y/o quemazón en las extremidades.

Sequedad de boca y ojos (síndrome de sicca (o síndrome de SJÖGREN))

Problemas ginecológicos (¿PMS? y endometriosis).

Dolor torácico.

Tinnitus (ruidos en los oidos: zumbidos, sibilancias).

Alergias y sensibilidad al ruido, olores, productos químicos y medicinas.

Variaciones del peso sin cambiar la dieta.

Calambres musculares.

Convulsiones

Alteraciones del aparato digestivo: Colon irritable (dolor abdominal, diarrea, estreñimiento, gases intestinales)

Los enfermos de SFC pueden sufrir también trastornos en la visión: visión borrosa, fotofobia, dolor e irritación de ojos.

Problemas psicológicos: depresión, irritabilidad, ansiedad, ataques de pánico, alteraciones del comportamiento, cambios bruscos del estado de ánimo.


TRATAMIENTO


En la actualidad no hay ningún tratamiento que cure esta enfermedad.

Los tratamientos farmacológicos tienen como objetivo paliar determinados síntomas (dolor de cabeza, fatiga extrema, mareos, problemas digestivos, trastorno del sueño, etc.) y tratar otras enfermedades comórbidas (infecciones, depresión, colon irritable, etc.).

En este sentido es importante hacerse revisiones periódicas, atendiendo específicamente a los síntomas nuevos, que pueden responder a otras enfermedades. Cualquier mejoría, por pequeña que sea, siempre es bienvenida.

No obstante debemos ser cuidadosos con la ingesta de medicamentos, pues a menudo se generan intolerancias a los mismos.

En la misma línea de paliación de síntomas y tratamiento de enfermedades comórbidas, también hay tratamientos no-farmacológicos que pueden ayudar a algunos enfermos a sentirse mejor.

Tratamientos corporales: fisioterapia, taichi, reiki...... Tratamientos homeopáticos y basados en la ortomedicina.

A menudo resulta adecuado seguir psicoterapia o terapia de apoyo para una mejor adaptación a la enfermedad y todos los cambios que implica para el enfermo y su entorno.

Una dieta sana y equilibrada, evitando en la medida de lo posible los aditivos y sustancias químicas, parece una medida recomendable. Un gran número de enfermos de SFC son intolerantes al gluten y la lactosa, por lo que una dieta libre de los alimentos que los portan supone una buena medida. La ingesta de probióticos también parece estar recomendada para muchos enfermos.

La alteración del ciclo del sueño es uno de los primeros síntomas a tratar.